Guías de cuidado y uso

Todo lo que necesitas saber para tratar bien tu hierro fundido. Curado, limpieza, restauración y los errores que casi todos cometen al principio.

Sartén de hierro fundido siendo cuidada — paño con aceite, bote de lino, manos del cocinero en proceso de curado

Cuidar el hierro, sin misterios

El hierro fundido tiene fama de delicado y no lo es: solo pide entender tres cosas —curarlo, limpiarlo y secarlo bien— para que dure cincuenta años y encima mejore con el uso. Estas guías son la versión práctica de todo eso, con tiempos, temperaturas y los errores que arruinan una sartén, sin el misticismo que suele rodear al tema.

¿Pieza recién estrenada? Empieza por cómo curar la sartén; para el día a día, la rutina de limpieza; y si has heredado una oxidada, quitar el óxido la devuelve a la vida. El resto profundiza en aceites, punto de humo e inducción.