Guías de cuidado y uso
Todo lo que necesitas saber para tratar bien tu hierro fundido. Curado, limpieza, restauración y los errores que casi todos cometen al principio.
Cuidar el hierro, sin misterios
El hierro fundido tiene fama de delicado y no lo es: solo pide entender tres cosas —curarlo, limpiarlo y secarlo bien— para que dure cincuenta años y encima mejore con el uso. Estas guías son la versión práctica de todo eso, con tiempos, temperaturas y los errores que arruinan una sartén, sin el misticismo que suele rodear al tema.
¿Pieza recién estrenada? Empieza por cómo curar la sartén; para el día a día, la rutina de limpieza; y si has heredado una oxidada, quitar el óxido la devuelve a la vida. El resto profundiza en aceites, punto de humo e inducción.
Cómo curar una sartén
El proceso paso a paso, sin atajos
Cómo limpiar
Mantenimiento diario sin destruir la pátina
Quitar óxido
Recuperar una sartén abandonada
Mejor aceite para curar
Lino, soja, coco... ¿cuál es mejor?
Punto de humo de los aceites
La tabla completa, y por qué no decide el curado
Errores comunes
Lo que casi todos hacemos mal al principio
¿Funciona en inducción?
Compatibilidad y trucos prácticos
Pan en cocotte de hierro fundido
Hornear pan paso a paso y qué cocotte usar
Qué tamaño de paellera según los comensales
La tabla por grosor de capa, sin la cifra inflada
¿Es saludable cocinar en hierro fundido?
Lo que dicen los ensayos, sin mitos ni alarmismo